Netanyahu intenta decir que los iraníes son antijudíos

Las recientes declaraciones antiiraníes realizadas por el primer ministro israelí, en su reunión con el presidente ruso indican la última trama de Tel Aviv para mostrar a Irán como una nación históricamente antisemita.

Los medios iraníes mostraron fuertes reacciones después de que el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, distorsionara la historia de la civilización iraní calificándola de “antisemita”.
En su reunión con el presidente ruso Vladimir Putin, Netanyahu afirmó que los iraníes intentaron, hace 2500 años, exterminar a la nación judía, pero no lo hicieron.

Netanyahu, además, reiteró que los judíos, cada domingo y lunes, celebran celebraciones para mostrar su positiva por lograr libertad de las manos de los iraníes.
Según un informe de IFP News, los comentarios del primer ministro del régimen israelí fueron subrayados por los medios de comunicación iraníes y esta post fue visto por miles de usuarios iraníes.

En reacción a las declaraciones de Netanyahu, algunos usuarios iraníes en las redes sociales hicieron referencia a la generosidad del Ciro el Grande, el fundador de la dinastía aqueménide, para ofrecer refugio a los judíos y darles libertad religiosa y reconocer los derechos de los judíos.

Asimismo, calificaron a las afirmaciones de Netanyahu como una “distorsión de la historia”.

Durante su visita con el mandatario ruso, Netanyahu adujo que existe un intento (orquestado por) el heredero de Persia, Irán, de destruir el estado de los judíos.

Asimismo señaló que “los iraníes dicen que esto es claramente posible y lo graban en sus misiles balísticos”.

En respuesta a Netanyahu, el presidente ruso dijo que la historia pertenece al siglo V a.C, y que la gente vive en un mundo diferente de hoy y debemos ahora  hablar sobre el mundo de hoy.
Ahora, la pregunta clave de los activistas de medios de comunicación social, así como los analistas de noticias y eventos políticos es ¿por qué Netanyahu ha recurrido a la antigüedad y trata de distorsionar la historia para explicar la situación de hoy?

Al negar y distorsionar un hecho innegable, que  es un hito no sólo en la historia iraní, sino también en la historia humana, ¿Qué objetivo persigue Netanyahu? La otra pregunta es que ¿Netanyahu es consciente del contenido del Cilindro de Ciro, que es considerado el patrimonio de la civilización humana, así como la primera carta de derechos humanos?

El Cilindro de Ciro, habla abiertamente de la libertad de seguidores de diferentes religiones en los territorios bajo el dominio de Aqueménide.

Por otra parte, todos los orientalistas reconocen que Irán dio refugio a los judíos. Por lo tanto, la pregunta es, ¿es tan poco el conocimiento de Netanyahu sobre la historia humana?
Hace tres años, el primer ministro israelí trató de distorsionar los hechos científicos con una caricatura infantil y trató de crear la impresión de que Irán estaba cerca de desarrollar una bomba atómica.

En ese momento, él tenía un motivo claro para sus acciones y era uno de los jugadores dominantes en el escenario de Iranofobia.

Pero ahora, ¿qué busca Netanyahu distorsionando los hechos históricos y afirmando que el deseo de acabar con el pueblo judío ha sido una ambición histórica de los iraníes?

En esa reunión, Putin habría pedido al primer ministro israelí que deben hablar de hoy, no del lejano pasado. Pero incluso las declaraciones de Putin no parecen apropiadas. Cuando Netanyahu habla de misiles fabricados por Irán con inscripciones como “Israel debe ser borrado de la tierra” inscrito en hebreo, se da cuenta de que él es consciente de la época actual y no ha venido a visitar a Putin para revisar la historia antigua.
La distorsión de la historia de Netanyahu además de revelar la enemistad de Netanyahu con Irán, es un signo de que el premier israelí busca “iranizar” la lucha contra la naturaleza agresiva de Israel.

Si Netanyahu consigue crear la impresión de que la “enemistad hacia los judíos” es una ambición histórica de los iraníes que se remonta al antiguo Imperio Persa, dará un paso clave para completar el escenario de “reconciliación con los estados árabes” y la formación de una “Alianza Árabe Anti-Islámica”.

Entonces, la estrategia de “crear la unidad entre los estados islámicos y las naciones contra el régimen de Tel Aviv” será reemplazada por “crear la unidad entre los estados y el pueblo regional contra Irán, un gobierno y nación que, alega la idea de resucitar su antiguo imperio”.

Y eso no es todo. Netanyahu y sus partidarios, junto con los países que apoyan a Israel, han buscado durante años mostrar a “la lucha contra la ocupación” como “hostilidad hacia el judaísmo y el pueblo judío”.

Asimismo tienen planeado mostrar a un derecho básico de los humanos aceptado por todos los buscadores de libertad como un movimiento racista y cruel antisemita.

Desde hace décadas, los sionistas interpretan la “eliminación de ocupantes y el hecho de ocupación” como “un intento para destruir a la nación que son seguidores de una religión divina” e insisten en que esta historia fabricada es verdadera.

Lo que fue presentado tras el encuentro entre Netanyahu y Putin es un proyecto que fue formado por dos hechos falsificados:

La primera historia distorsionada se remonta a la época en que se estableció el régimen israelí en Palestina. La ocupación y la construcción incesante de asentamientos judíos, por un lado, y acusar a los que luchan contra la ocupación de “llevar enemistad y rencor” hacia un grupo étnico sin ninguna buena razón, por otro lado. Esta distorsión y el engaño no es una nueva táctica.

La segunda distorsión, sin embargo, es un nuevo escenario. ¡La acusación de que la animosidad hacia los judíos es una cuestión histórica que tiene sus raíces en el imperio persa!

Esta mentira crea la impresión de que la exterminación del pueblo judío es una aspiración perseguida por los iraníes. Eso convertiría la causa de Palestina y la cuestión de la lucha contra los ocupantes en la cuestión iraní y no una cuestión árabe, islámica y humanitaria.

Eso cambiaría el significado de “combatir la ocupación” y distorsionaría los hechos sobre el origen de la animosidad hacia el régimen israelí.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

*